Las sesiones individuales son un espacio solo para ti: para entender qué te está pasando, de dónde viene, y qué puedes hacer con ello. Trabajamos desde un enfoque contextual y basado en la evidencia, acompañando procesos de ansiedad, autoestima, gestión emocional, relaciones, duelo, imagen corporal, identidad, y mucho más. No hace falta llegar con todo claro.
La primera toma de contacto es una sesión gratuita de 20 minutos. Nos cuentas cómo estás, nosotras te contamos cómo trabajamos, y juntas vemos si tiene sentido seguir. A veces sabes exactamente qué te pasa; otras, solo sabes que algo no está bien. Las dos cosas son un buen punto de partida.
Las primeras sesiones son de evaluación. Exploramos tu historia, tu contexto y tus relaciones para entender de dónde vienen lo que sientes. No buscamos etiquetas ni diagnósticos rápidos: buscamos raíces. Este proceso puede llevar dos sesiones o cuatro —depende de cada persona.
Con lo que hemos entendido, diseñamos juntas un plan concreto: qué quieres conseguir, con qué herramientas y con qué frecuencia. El plan se adapta a tu vida, no al revés —y lo ajustamos siempre que haga falta.
Cada sesión es un espacio de trabajo real: avances, dudas, retrocesos. Todo tiene cabida. La terapia no tiene un tiempo estándar ni un ritmo correcto: respetamos el tuyo.